Buen Vivir Lab
Autoría y registro de campo
Visualizaciones para leer hábitos cotidianos sin simplificarlos
Una infografía no reemplaza al relato: lo ordena. Cuando en el laboratorio acumulamos decenas de fichas sobre horarios de siesta, duración de sobremesas o recorridos de paseos, el problema deja de ser la falta de datos y pasa a ser cómo mostrarlos sin aplanarlos. Este proyecto reúne las piezas gráficas que armamos a partir de esos registros, cada una con su nota metodológica al pie.
La regla de trabajo es simple: si un gráfico sugiere una conclusión que los registros no sostienen, se rehace. Preferimos una pieza menos vistosa y más honesta sobre qué se midió y qué quedó afuera.
Las piezas parten de observaciones de campo, no de encuestas cerradas. Eso obliga a trabajar con rangos amplios: una franja de siesta por región en lugar de un horario exacto, una duración aproximada de sobremesa en lugar de un promedio rígido. Los mapas muestran concentraciones de prácticas, no límites administrativos. Las líneas de tiempo marcan gestos recurrentes —servir, alcanzar, quedarse en silencio— antes que minutos precisos.
Cada infografía lleva una nota metodológica breve: cuántos registros la alimentan, en qué barrios o provincias se tomaron y qué preguntas quedaron abiertas. Esa nota no es un adorno legal. Es la parte que evita que alguien lea un mapa como diagnóstico o una línea de tiempo como recomendación. El objetivo es ofrecer herramientas de lectura, no conclusiones cerradas.
El conjunto incluye tres familias de gráficos. La primera traduce horarios y duraciones a bandas de color, útiles para comparar regiones sin fijar un valor único. La segunda dibuja recorridos y gestos: quién ceba, quién se para primero, dónde se apoya el teléfono. La tercera cruza ambas cosas en mapas de calor suaves, pensados para leer de un vistazo y volver después al texto completo.
Antes de publicar cada pieza la revisamos con quien hizo el registro de campo, para no perder matices en el pasaje al gráfico. Si una visualización no resiste esa vuelta, no entra. Podés ver el detalle del primer ritual de la serie en la siesta en el patio, o escribirnos desde contacto si querés comentar una pieza o proponer un cruce de datos.
El laboratorio no tiene un equipo de retratos ni una plantilla de biografías. Lo que hay es un grupo de trabajo que firma sus registros y responde por ellos: quien hizo la observación, quien la transcribió, quien dibujó el gráfico. Las infografías llevan la misma firma que las notas de campo, porque sin ese respaldo una línea de tiempo sobre siestas se vuelve un adorno.
Estas son las personas que aparecen en los créditos de las piezas gráficas y en las notas metodológicas que las acompañan. No hay cargos decorativos ni perfiles inventados para llenar la página.
Registra horarios y gestos en patios, veredas y terrazas de barrio. En las infografías sobre siesta por región, suyo es el criterio de qué se anota y qué se deja afuera: no se mide el sueño, se mide cuándo alguien se sienta y cuándo se levanta.
Transcripción y archivoOrdena las entrevistas y las convierte en material citable. Cada diagrama de gestos que aparece en las piezas pasa antes por su revisión, que suele terminar en la misma pregunta: ¿esto lo dijo alguien o lo estamos completando nosotros?
Diseño de visualizacionesTraduce los registros a mapas, líneas de tiempo y diagramas. Trabaja con la regla de que ningún gráfico afirme más de lo que dice la nota al pie, y de que las escalas se expliquen en el propio dibujo, no en un anexo que nadie lee.
Notas metodológicasEscribe los apartados donde se aclara qué se midió, con qué criterio y qué queda fuera de alcance. Su trabajo es el que impide que una infografía sobre sobremesas se lea como una recomendación sobre cómo comer.
Edición y publicacionesCoordina la salida de cada serie y cuida que las piezas gráficas y los artículos no se contradigan entre sí. También decide cuándo una infografía todavía no está lista para publicarse, aunque el dibujo ya esté terminado.
Las piezas se publican con sus notas metodológicas completas. Si una infografía no puede explicar de dónde salen sus datos, no entra en la serie.
Escribir al laboratorioAntes de escribir, puede servir revisar las preguntas frecuentes sobre el alcance de las visualizaciones: qué mide cada gráfico, qué no mide y por qué algunas comparaciones entre regiones quedan fuera de la serie.
Ver preguntas frecuentesAutoría y registro de campo
Las piezas de Infografías del descanso: datos, mapas y gestos se armaron dentro del laboratorio, a partir de los cuadernos de campo y de las planillas donde se anotan horarios, recorridos y gestos observados. No hay una firma individual detrás de cada gráfico: el material circula entre quienes registran, quienes ordenan los datos y quienes dibujan las láminas. Por eso cada infografía lleva sus notas metodológicas al pie, con la aclaración de qué se midió y qué quedó fuera. Si algo no se sostiene con el registro, no se publica como dato.