Registrar gestos mínimos no es lo mismo que optimizar un horario. La diferencia está en qué se anota, quién lo lee y qué se decide no hacer con esa información.
Si querés ver cómo se aplica esta mirada en situaciones concretas, podés revisar los casos de uso o escribirnos desde la página de contacto.
Si en tu equipo hay una pausa que vuelve todos los días a la misma hora, nos interesa leerla como material de campo: horarios, objetos, quién se levanta, qué se dice en la sobremesa. No buscamos métricas ni conclusiones cerradas.